domingo, 18 de septiembre de 2011

Una deuda insalvable.


Existe una insalvable deuda en el campo de la psicología, la medicina y la educación respecto de la diversidad sexual aunque diría de la sexualidad en general. Durante demasiado tiempo fueron negadas o patologizadas las diferentes expresiones e identidades de género y sexualidad que no fueran las del varón heterosexual. Nuestras vidas estuvieron sumidas en el dolor y el desamparo que nos imponían la ignorancia y los prejuicios de los profesionales a los que acudíamos en busca de ayuda. Esta deuda digo es insalvable, ese dolor esta adentro y solo podemos cada uno y una sanar esas profundas heridas. Pero hay algo que ya no puede esperar y es la transformación en el presente y un compromiso y conciencia en lo que haremos de ahora en adelante. Que tipo de salud y educación se ofrecen? Seguimos inmersos en el temor a la diferencia y el tabu del sexo o la representación de una sexualidad que si no está ligada a la represión es tratada con vulgaridad o asociada a diferentes tipos de violencia. Es urgente la necesidad de un cambio de  paradigma, eliminar ya de una vez aquel paradigma que buscaba las causas de las diferencias, para pasar a uno que respete, estimule, y proteja la singularidad de cada ser. Ya no podemos  tener como objetivo la homogeneidad  o la supresión de las energías vitales de las personas, sino el mejoramiento de la calidad de vida de todos y todas. Ya dejar de preguntarnos por las causas de las “diferencias” y empezar de una vez a trabajar a fondo en las causas y eliminación de los diferentes modos de violencia, como la discriminación y la homofobia, como el abuso y las expresiones y actos sexuales que implican humillación y violencia.
Esta deuda se salva con humildad, un profundo cambio de valores y escuchando las voces y necesidades de todos los seres.
Sila Ohman

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